Quiero que definas lo que es para ti la solidaridad, me preguntó Marita, una joven, adolescente casi, de origen Noruega.
Palabra muy común, esta la de solidaridad, usada muy ligeramente y casi vacía de contenido en tiempos de neoliberalismo y capitalismo puro, pero que encuentran substancia, seriedad y compromiso en épocas de cambio como las que atravesamos a partir del ingreso de Evo Morales, nuestro Presidente, aunque a algunos rubios, altos y que hablan Inglés en el Oriente nacional, les pese.
La reacción Inicial fuel la de hacer una definición un tanto convencional como la de la frase hecha de “Ponerse en los zapatos del otro”, “compartir con el otro lo que tienes y no lo que te sobra”, “sentir en carne propia el sufrimiento del otro” y varios otros etc. que sirven para salir del paso, pero no para poder fijar este tema tan profundo en una historia, un tiempo y un lugar concreto, como es el trabajo que desde hace tres meses y medio vienen desarrollando una docena de jóvenes idealistas y revolucionarios Noruegos en nuestro país, dirigidos hábil y comprometidamente por dos latinoamericanos - Noruegos como son José Cáceres y Diana Fimbo; Uruguayo Rio Platense el primero y Colombiana del Cauca la segunda, pero ambos con el tinte indisoluble de “Amar y extrañar la Patria Grande desde su cotidianidad en Noruega, actualmente uno de los países más ricos del orbe.
La pregunta de Marita sigue retumbando en mis oídos, pero con un martilleo diferente; que tiene Bolivia, que tiene Evo Morales y que tienen estos queridos Noruegos, para que ellos opten por venir al país dejando todas la comodidades y placeres de la vida del primer mundo y se fundan en las incomodidades de la precariedad de Vivir en El Alto, o en la periferia cruceña, ambas tan plagadas de pobreza, violencia, inseguridades e incomodidades?
Hay algunas respuestas que quiero ponerlas a manera de hipótesis:
Primera nuestro Presidente, Evo Morales, una vez superada la fiesta folclórica que significó su ascensión al poder, tuvo la virtud, nacionalizaciones mediante, de cambiar el sentido común de la comunidad internacional con relación al país; ellos, los de la Unión Europea; los escandinavos, los rusos, los Chinos y Japoneses y hasta nuestros propios vecinos tuvieron que rendirse a la evidencia “Habíamos abandonado la humillante condición de país mendigo” y nuestros buenos amigos Noruegos querían, deseaban transmitir esta buena nueva a Europa en un acto de alegre solidaridad política y afinidad ideológica con lo que acá está pasando.
Segunda; Los y las jóvenes de Noruega entienden que la solidaridad no tiene nada que ver con los “regalos de espejitos de plata” tan tradicionales en las relaciones entre los europeos y nosotros los nacionales; ellos y su organización La Latín Amerikan Gruppene, han entendido y lo han hecho muy bien de que la solidaridad es principalmente una corresponsabilidad de la raza humana con la suerte del planeta y que ya no es posible seguir consumiendo con las características de desenfreno y abuso de la naturaleza con la que se lo hace en Europa.
Y la tercer hipótesis es que la presencia de ellos y ellas obedece a un plan y una estrategia pedagógica por comprendernos y llevar esa comprensión hacia Europa, su sociedad y sus Gobiernos, en procura de generar un “tuteo cultural” que nos permita siendo diferentes, pero equivalentes, lo que equivale a decir; no somos iguales, pero valemos lo mismo; a mirar los retos del futuro planetario de manera conjunta y en ambientes, ahora si entiendo la pregunta de Marita, solidarios, fraternos y equitativos.
Marita:
Gracias por las preguntas y por mostrarme el concepto.
Diógenes
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